|
A
solas con Christina Aguilera...
"Hola,
estamos un poco atrasados". Es el primer comentario
de la publicista y no sorprende en lo más mínimo.
En estos casos, el tiempo de demora suele ser proporcional
a la magnitud de la estrella en cuestión y Christina
Aguilera no es la excepción. Pasa un rato, un rato
bastante largo. La publicista anticipa que en unos 20 minutos
-que terminan siendo 40- Christina Aguilera estará
aquí.
Christina Aguilera: Una muñeca... en todo sentido
Finalmente, después de una calurosa espera, una camioneta
Range Rover negra se acerca. El chofer, un corpulento moreno,
se baja y abre la puerta trasera del lado derecho.
Ahí está. Más flaca
que por televisión, sombrero morado, tanto maquillaje
en la cara como rastros de decolorante y tinturas en el
pelo, pantalones y una blusa turquesa con lentejuelas violeta
que no la tiene muy contenta.
"Esta blusa es rara; se abotona de una manera algo
extraña. No me gusta", dice, mientras un hombre
le retoca el maquillaje con la minuciosidad de un relojero
suizo.
-¿La
elegiste tú?
"No, claro que no. Fue mi estilista."
Christina Aguilera es una Barbie. Pero no
solamente por ser linda y rubia. Es una muñeca en
todo sentido: la visten, la maquillan, le ponen sombreros,
le cambian la ropa y hasta el color de ojos, según
dicte la ocasión. De este lado de la frontera, es
la niña de ojos azules que creció en Pittsburgh.
Del otro, es la cantante de padre ecuatoriano y raíces
latinas que entró al mercado de habla hispana con
un disco en cuya portada se la ve menos maquillada y de
ojos pardos. Todo es cuestión de estilo, pero no
de un estilo propio, sino de un estilo que se adecúe
al mercado en cuestión.
Lo
Latino: belleza total
En este caso, hablando con un medio hispano,
repasa una y otra vez su amor por la cultura latina. "Los
latinos tienen fuego en la sangre", dice y se acuerda
en reiteradas ocasiones de su infancia con español
constante incluido, aunque hoy apenas lo hable. Parece ser
que para ella ser latino equivale a belleza total.
-
¿Hay algún aspecto malo de los latinos que
hayas conocido en tus giras por Latinoamérica?
"Mi intención en esta entrevista no es ser negativa."
La
respuesta es tan tajante como automática. Huele a
que es parte del paranoico recelo con que cuidan a la pequeña
estrella.
|