Así
comenzaría a nacer Marlango, con una integración
finalmente definida con Leono, Alejandro Pelayo y Oscar
Ybarra, rindiendo homenaje también en sus trabajos
al poeta de Pomona.
Luego
de pruebas, los tres integrantes consiguen generar su
primer trabajo recién en el mes de febrero del
año 2004. Se ven claramente sus expresiones de
honestidad, que recorren géneros que van desde
el rock al jazz. Nos hacen volver a los típicos
cabaret de entreguerras.
Alejandro
y Oscar no lograron más que continuar su camino,
que mucho antes habrían iniciado, no apartándose
de sus tendencias, por lo que esto facilitó a que
la agrupación de Marlango consolidara de una manera
más rápida sus objetivos. Las individualidades
no hicieron más que integrarse en proyectos propios
que coincidieron desde un principio.
Leonor
además de haber tenido la vocación de actriz,
desde siempre mantuvo su tendencia de letrista y cantante.
El jazz fue su primer paso en el ambiente de la música.
En Madrid ella ya había participado de bandas de
jazz y soul. No obstante, supo integrar grupos corales
de artistas como Federico Chueca y San Jorge. También
llegó a participar del coro gospel de la Iglesia
Anglicana de Madrid.
Alejandro Pelayo viene de una escuela de tendencia clásica.
Se ha sabido desarrollar como pianista, compositor y director
de orquesta. Para el Marlango fue un nuevo desafío
para comenzar a desplegarse más en la música
pop. Desde su infancia la música es parte de el,
ya que desde los seis años de edad toca la trompeta.
Al arribar a España, ya traía la experiencia
de manejarse em ambientes de funk, blues y latin jazz,
típicos de Chicago, Miami y New York.
Fue
como que el destino quizo que en la ciudad de Madrid,
los tres integrantes confluyeran para dar con el producto
final que cada uno por su lado previamente habían
buscado y experimentado, llegando con Marlango al resultado
final que daría pie a un nuevo comienzo para los
tres.
Marlango
nos lleva con su música de viaje por la alegría
y la tristeza, algo de desolación y s su vez un
toque de esperanza.