
El último trabajo discográfico de los Ingleses de Coldplay tiene ya unos meses a la venta, consiguiendo como era de esperarse un gran éxito de ventas y en los rankings de todo el mundo, pero el cuarto trabajo de Chris Martin y compañía no se trata de un cumplimiento de contrato simplemente, en lugar de eso los Coldplay se han propuesto ir un poco mas allá de su formula.
La mano del producto Brian Eno se deja ver y sentir a lo largo de todo el álbum, pero sin intervenir de un modo invasivo, es notorio solamente si uno ha escuchado los tres discos anteriores de la banda, y ya ha sabido identificar sus clichés, los cuales Eno a tratado de desactivar.


